MEPA: Movimiento por una Educación Popular Alternativa, México: Arte imaginación y libertad

Arte imaginación y libertad

Ponencia de la Escuela Activa Paidós - Instituto de Investigaciones Pedagógicas, A. C. al XXI Encuentro Nacional de Educación Alternativa, Primaria Estatal "Concepción Meléndez", Hgo. del Parral, Chihuahua, marzo, 2011

En Paidós, las actividades de Creación Literaria, Pintura, Música, Danza y Teatro, parten de la necesidad de desarrollar en niños y niñas la capacidad de expresión y la apreciación artística a través de diversas estrategias, que al mismo tiempo coadyuven en la creación de herramientas para el trabajo en otras actividades cotidianas.


Formar pintores(as), músicos, bailarines(as) o actores/actrices no es la prioridad en el proyecto de la escuela. Sin embargo, niños y niñas van identificando cuál de estas disciplinas expresan mejor sus inquietudes y con cuáles se sienten más seguros, y con mayor confianza.

Cada una de las áreas de arte tienen objetivos particulares a desarrollar desde sus propios espacios, sin embargo, también forman parte de un proyecto integrador; en donde se relacionan de manera permanente con el resto de las áreas formativas y en los diversos proyectos colectivos de la escuela.

El trabajo en estas áreas pretende acercar a los y las escolares al descubrimiento de nuevas formas de expresión y de comunicación artística, que les permitan interiorizar nuevos conocimientos. Cabe agregar que el trabajo en arte, también permite desarrollar otras habilidades (ritmo, lateralidad, nociones espaciales, secuencia) útiles en la construcción del conocimiento en otras áreas como: español, matemáticas, geografía, historia y civismo entre otros, en el camino de un desarrollo integral.

Siempre hemos encontrado vínculos de Matemáticas, Español, Naturales, Historia, Geografía, Educación Física, entre otras, con las diversas áreas de arte, en donde, de manera integral, se apoyan unas con otras y salen productos muy interesantes. En este sentido, ha sido elemento necesario, la apertura del los y las docentes para dar lugar a estos vínculos y desarrollar proyectos en conjunto.

La creación literaria así como el texto libre, estrategias permanentes de todas las asignaturas, siempre han dejado evidencias de esta vinculación entre el desarrollo de las habilidades de escritura y sus expresiones literarias que dejan ver claramente otra vinculación entre el eje de comunicación y las inquietudes personales de las diversas asignaturas.

Imaginación y libertad

La Imaginación y la libertad están presentes a lo largo del desarrollo de las niñas y los niños en todos los ámbitos formativos en el aula, y sobre todo, en las áreas de arte en donde la creatividad juega un papel preponderante.

Si bien la creatividad está presente en todos y cada uno de los espacios y momentos del crecimiento de nuestras niñas y niños, en el arte se deja ver con mayor evidencia. La creatividad, fuertemente integrada de imaginación, se va matizando de una construcción sobre el significado de la libertad en las diversas etapas de su desarrollo.

La noción de libertad en la escuela, que las niñas y niños van desarrollando, va de la mano, por un lado, de lo que pasa con cada maestra o maestro. Si nos sentimos libres de reflexionar críticamente, de proponer nuevas estrategias, herramientas o formas de organización, si intentamos generar nuevas posiciones ante lo cotidiano, entonces niños y niñas se sentirán igualmente en un espacio de libertad.

Esta libertad en Paidós, se resume en el ejercicio de elección de acuerdo a las propias convicciones, construida en un espacio de respeto ante la elección del otr@. En este constructo también se va desarrollando la noción de responsabilidad en el acto de elegir, aspecto importante en el desarrollo de posiciones ante la vida.

El arte en Paidós, que reúne Creación Literaria, Dibujo, Pintura, Danza, Música y Teatro, tiene como una de sus finalidades fomentar la creatividad bajo la noción de la libertad antes mencionada, en donde la imaginación natural de los niños y las niñas encuentre y se desarrolle en un espacio de aceptación.

A continuación compartimos el trabajo del arte en las diversas áreas artísticas.

Áreas artísticas, desde sus nichos de expresión

Creación Literaria y Taller literario

La perspectiva de este proyecto es predominantemente comunicativa. Se propone la práctica de la comunicación donde niñas y niños construyen diversas formas para expresar sus ideas y sentimientos así como también el poder organizar su pensamiento y apreciar el valor estético de las obras literarias.

Dentro del Proyecto Paidós, así como hay espacios de acercamiento a la literatura que permite una relación directa con autores y géneros, también el área de comunicación aporta una serie de estrategias en que niños y niñas tienen espacios para expresarse: diario de clases, texto libre y Libro de Vida, Correspondencia escolar, libro para mamá, para papá y para la(el) maestra(o), creación de cuentos, historietas, periódicos, entre otras.

Taller Literario
El Taller Literario permite un acercamiento importante no sólo a la diversidad de textos y géneros literarios, sino también a la posibilidad de acompañar al desarrollo de la imaginación dentro de un abanico de historias que justo, lo que hacen, es fomentarla.

Hacer una cuidadosa selección de libros adecuada para cada grupo, proponer actividades divertidas e interesantes actividades para antes, durante y después de la lectura, promocionar la autonomía lectora, por ejemplo, a través de la creación de una biblioteca de aula y fomentar la formación crítica para la autoselección de textos, persigue uno de los objetivos fundamentales de este taller, que es el promover la lectura como una fuente de inagotable gozo.

La posibilidad de estar en contacto con historias, géneros literarios y estilos de textos permite a niños y niñas elegir lo que les gusta y por lo mismo hacerse de un acervo literario que a la larga les va a dar elementos para decidir qué autores, qué temáticas, qué géneros, qué estilos de textos, e incluso qué editoriales son sus preferidas.

A partir de experimentar el gusto, el interés y el placer de leer diversas formas lingüísticas, prosa, verso, riqueza y arte del lenguaje, las y los escolares en Paidós desarrollan la imaginación que les permite plasmar sus creaciones en el diario de clases, los libros de vida, de mamá, de papá y la correspondencia escolar.

La creación literaria así como el texto libre, estrategias permanentes de todas las asignaturas, siempre han dejado evidencias de esta vinculación entre el desarrollo de las
habilidades de escritura y sus expresiones literarias. Ello se plasma en un ejemplo anexo

Carolina León Reyes


La Niña Que No Sabía Qué Escribir

Un día a una niña llamada Carolina le avisaron que tenía que hacer un cuento para una editorial. A ella le pareció buena la idea pero cuando vio el espacio en el que tenía que escribir se desilusionó, -¡El espacio es muy pequeño!- dijo ella, pero nadie la escuchó; entonces no sabía cómo hacer un texto genial como ella siempre los hacía en un espacio tan pequeño. Ella estaba perdida, un tiempo pensó hacer su texto del día anterior, cuando se había ido la luz de sus casa, o de cuando tuvo que hacer una conferencia de los ornitorrincos, pero Carolina era muy detallada y todo lo hacía en grande.

De pronto llegó el día de la entrega y Carolina no sabía qué hacer, entonces se le ocurrió una muy buena idea; escribir un texto de una niña, una como ella, que no sabía qué hacer con un texto que debía escribir para una tarea.

Fin.
Basado en un hecho real.

Pintura y Dibujo, expresión y libertad

La pintura y el dibujo siempre han sido de manera natural, un espacio de expresión para las y los escolares desde edades tempranas, iniciándose con la exploración de materiales en texturas y colores. La expresión gráfica es una ventana transparente a las ideas y emociones que niñas y niños plasman como resultado de sus vivencias cotidianas. Expresar a través de un dibujo, una acuarela o un cuadro hecho con gis, se convierte en un proceso simbólico que permite proyectar sentimientos y percepciones.

La expresión a través de las formar y colores, invita a la libertad de escoger, tanto el tema como la manera de expresarlo gráfica y plásticamente, es decir, invita a la creatividad.
Al expresar lo que quieren y cómo lo quieren, al decidir qué muestran y que no, niños y niñas desarrollan un gran sentimiento de confianza en si mismos, y a la vez una percepción de responsabilidad ante las decisiones tomadas.

En la atmósfera de crear, también se fomenta la diversidad, misma que permite construir empatías y relaciones afectivas entre la comunidad escolar en sus diversos niveles y espacios. Ante esta diversidad muchos niños y niñas en su desarrollo y crecimiento, continúan tomando como opción de expresión al arte gráfico, a la plástica o al movimiento.

La libertad en este nicho de colores y formas compromete, de manera particular, a nuestra intimidad, pues la obra creada es recibida por el otro. Niñas y niñas se van dando cuenta de ello conforme van creciendo, lo que les lleva a hacerse conscientes de sus creaciones.

Hay quienes se van alejando de esta forma de expresión, hay quienes deciden copiar esquemas ya establecidos en caricaturas, revistas, videojuegos o películas, y hay quienes deciden evitar este camino, ya sea por sentirse inseguros en el campo gráfico o porque realmente se dan cuenta que expresar, transmite y compromete. Antes esto último, una de las tareas con las que nos hemos comprometido en Paidós es, justo, evitar que niñas y niños se queden en estas sillas del camino que les impiden continuar expresándose, sobre todo en edades que van de los 7 a 10 años.

En la clase de Dibujo y Pintura

En la clase de Dibujo y Pintura, nos basamos en tres lineamientos básicos: la creatividad (entendida como un conjunto de expresión y decisión gráfica), el desarrollo del estilo personal (lo que lleva a la originalidad) y la comunicación. Jugando con estos elementos niñas y niños en Paidós, van construyendo un respeto y una responsabilidad ante lo que expresan en lo individual o en lo colectivo.

El trabajo con materiales o técnicas son sólo un medio, o puente, para expresarse, sin embargo también se dan momentos para explorar dichos materiales y crear obras que no precisamente dicen algo, es decir, que únicamente tienen por objetivo jugar con colores, texturas y formas en el papel sin pensar en ideas previas o anticipadas; trabajos que realmente son ricos en expresión y muchas veces resultan productos verdaderamente abstractos.

Un espacio importante dentro de la clase de Pintura, es el de Apreciación de la Pintura, en la que el acercamiento al arte pictórico permite a las y los escolares tener un acervo cultural importante en la historia de la expresión gráfica. Este espacio se trabaja a partir de construir una empatía en el contexto histórico y social del pintor y de su corriente artística, lo cual permite entenderlo.

Al crear desde sus lentes obras propias, niños y niñas se involucran en hacer creaciones propias desde los lentes del (la) pintor(a), y de este modo, incluso, de reproducir obras “al estilo de”.

Así hemos entrado en la vida y obra de Rufino Tamayo, Frida Kahlo, Remedios Varo, María Izquierdo, entre los nacionales, y Vincent Van Gogh, Henrie Rousseau, Pablo Picasso entres los extranjeros, y también, por qué no, en el muralismo de Diego Rivera. El conocer el camino de la Pintura permite construir una relación con sus manifestaciones y por ende, con elegir aquella con la que nos sintamos identificados. Una libertad más que favorece la construcción de una identidad personal

El dibujo y la pintura en la escuela son herramientas que propician el desarrollo integral de nuestros niños y niñas y se relacionan, todo el tiempo, con las diversas áreas formativas del proyecto educativo Paidós.

Dibujo y Pintura, expresión tan sencilla y tan profunda en su esencia, permite estar en contacto permanente con el significado de la libertad, que en este caso se construye desde el arte en donde la imaginación, verdaderamente, no tiene límites.

Y es así como Montserrat de 2° de primaria, nos regala esta pequeña obra de arte, imaginación y una gran, gran libertad.

Música


En el trabajo con la Música, buscamos en Paidós, que niñas y niños identifiquen y disfruten diversas formas musicales de México y del mundo, conociendo la vida y producción de diferentes compositores formando así, una cultura musical.

Los sonidos y los ritmos están inmersos en la exploración permanente de la vida de niñas y niños. Se les ve jugar en el descubrimiento de sonidos de los diversos objetos con los que se enfrentan, luego buscan ritmos, al mismo tiempo que descubren la música y la voz para cantar. Se convierten observadores de música y cantantes permanentes, etapa vivida principalmente en la edad preescolar, en donde también descubren instrumentos sencillos como cascabeles y sonajas. Más adelante, se enfrentan a los códigos gráficos con los que la música se escribe, es decir, se dan cuenta de que ella tiene sus propios símbolos para ser leída e interpretada, proceso que lleva gran parte de la vida escolar en Primaria.

Este mundo nuevo al que entran niñas y niños, les permiten también, involucrarse en la exploración de diversos instrumentos de viento, de percusión o de cuerda. Empiezan a tocarlos bajo los nuevos códigos musicales plasmados en las partituras, desde la flauta hasta el xilófono, la batería, la guitarra, o cualquier instrumento novedoso que se presente en clase propuesto por el grupo, o por la docente.

Cuando niñas y niños han construido el lenguaje musical de manera individual, se da el trabajo colectivo al formar ensambles en los que cada integrante asume un rol tan importante como el de las y los demás, esto para formar un trabajo en equipo que permite una integración única en la música. Es aquí en donde niñas y niños tienen la total libertad de proponer qué género tocar, bajo un acervo musical construido en la clase misma en el momento de apreciación musical y en sus hogares. La libertad, creatividad e imaginación que sienten en este proceso, enriquece, de manera notoria, la tarea colectiva.

Por otro lado, está la voz. En Paidós se canta por el enorme placer de seguir el ritmo y compartir las voces. De manera libre se proponen canciones, estilos y hasta letra y música. El coro, asumido libremente, deja la gran lección de educar la voz para cantar.

En fin, cantar, escuchar y tocar música da la oportunidad de estar en contacto ante la expresión de otros. La música deja ver, en una ventanita, esos sentimientos. Niñas y niños lo expresan todo el tiempo y en ello se siente una libertad maravillosa en la manifestación de dichas emociones. Es por ello que muchas veces nuestros niños y niñas inventan la letra de sus canciones y la música para sus instrumentos.

Se emocionan ante las notas del Cascanueces o de la Marsellesa, o se inspiran en la música veracruzana o de Bolivia. Se ríen con el “Adiós, Mamá Carlota o se emocionan y transmiten el luto, la denuncia y la lucha de la “Llorona de los estudiantes”.


Danza

Descubrir los movimientos que nuestro cuerpo es capaz de hacer es una experiencia que despierta una libertad corporal que sólo cada persona puede sentir. Los niños y las niñas están descubriendo todo el tiempo estos movimientos en sus juegos y actividades cotidianas. La danza, les da una experiencia particular al respecto, es decir, integra a esos movimientos libres la música, la cual, en conjunto, permite una integración y coordinación del cuerpo con los ritmos. Niños y niñas van experimentando esta integración y al mismo tiempo van descubriendo esta otra libertad que es única, en estas disciplinas del cuerpo.

Los diversos ritmos y estilos musicales que son posibles en la clase de Danza son ilimitados y por lo mismo la diversidad de movimientos del cuerpo son igualmente libres. A diferencia de la clase la Música, en donde niños y niñas están inmersos en la apreciación musical desde el oído y en la reproducción de diversos estilos musicales, en Danza están en la posibilidad de apropiarse de ellos desde el cuerpo mismo, lo cual permite desarrollar una relación especial entre el cuerpo y la música.

La experiencia del cuerpo con la música es vivida de manera distinta en las y los escolares de acuerdo con la relación que tienen con su cuerpo. Esto implica, en algunos momentos y en conjunto con otras áreas, una labor dirigida a la aceptación de las diferencias y particularidades de su cuerpo, lo cual requiere de tiempos de espera, desarrollo paulatino, integración en comisiones y actividades que los acercan al movimiento. Conforme pasa el tiempo y se desarrolla su proceso de integración, y autoaceptación, se les ve participando en los bailes colectivos con seguridad y sentido de conjunto.

Dentro de la clase misma y en relación con la clase de Música, niños y niñas se enfrentan a conocer una diversidad muy amplia de estilos y ritmos musicales, desde nacional hasta internacional, desde música antigua hasta contemporánea, desde salsa hasta sanjuanitos bolivianos, desde ska hasta el vals. En la medida que conocen estos estilos y experimentan sus propios códigos de bailes, también van construyendo una libertad de elección respecto a lo que les gusta o no, a lo que les acomoda o a lo que les cuesta más trabajo, sobre qué proponer para bailar o sobre en qué les gustaría ahondar más.
Esto implica la libertad de elegir lo que les gusta, de imaginar en qué momentos les es más significativo y en crear movimientos en diversas circunstancias, ya sea en una danza desde el mundo de la muerte un Mesoamérica, de los ritos medievales, de un pas de deux del Cascanueces, o de una jarana yucateca, jarocha o huasteca.

En la clase de Danza arman mundos en donde se apropian de culturas ajenas a la nuestra, desde sus plataformas dancísticas, desde su diversidad de vestuarios y desde sus contextos socioculturales, así aprenden a bailar danzas de latitudes lejanas a nuestro país. De esta manera Bolivia, Brasil, Colombia, Bulgaria, Rusia, China, entre tantos más son invitados a Paidós. México y su diversidad siempre están presentes, la Fiesta de Integración Nacional abre el nicho para cada uno de nuestros estados con sus bailes llenos de color y zapateados. Para estar en contacto con la música clásica, Tchaikovski nos regala en El Cascanueces sus piezas clásicas para que niñas y niños disfruten de esta oportunidad dentro de este género, a veces poco relacionado con su cotidianidad.

También ellas y ellos disfrutan de la posibilidad de proponer coreografías, ya sea cuando desean armar un baile, conociendo ya los pasos que identifican a la danza en cuestión, o cuando simplemente desean hacer movimientos libres ante ritmos nuevos, o incluso, ya conocidos.

La danza posibilita fortalecer la confianza y aceptación de nuestro cuerpo y ello conlleva a experimentar la libertad, conscientes de las propias posibilidades, recuperando ideas e imágenes construidas desde la imaginación.

Teatro

Aquí buscamos que las niñas y los niños trabajen con su cuerpo, sus emociones y su creatividad. Nuestro elemento fundamental es la imaginación; de ella partiremos hacia la exploración de nuevos personajes y experiencias. En teatro habitamos otros mundos en los que convivimos con personajes ficticios, con otros niños, niñas y adultos, con otros pueblos y culturas, y con ideas distintas a las de nosotros; habitamos también un
mundo interior que gira y está construido en torno nuestro, un mundo particular sobre el que decidimos y somos responsables, un mundo que compartimos con los otros. El teatro, como un espacio de taller, busca integrar ambos mundos, igualmente reales e importantes.

El teatro busca también el reconocimiento y valoración de la personalidad, de cada niño y
niña; descubrir en sí mismas(os) lo que ni siquiera sabían que podían hacer por pena, por
temor, o por no haberlo explorado anteriormente.

Teatro: actores que recrean la historia


Una de las herramientas fundamentales en la enseñanza de las Ciencias Sociales es el teatro, pues en Paidós creemos que es importante vincular a niñas y niños con los procesos históricos a través de la vivencia propia, tomando como referente teórico a la epistemología genética que plantea como punto de partida que “la construcción del conocimiento se encuentra en las emociones, en los sentimientos y en los valores” que el sujeto pone en juego cuando se enfrenta a situaciones de trabajo colectivo.

En este sentido el teatro como disciplina artística exige que quienes representan un papel literalmente vivan a través del personaje, piensen (aunque sea en el escenario) como él, sientan lo que él siente mientras vive el hecho narrado.

Exige también que alrededor de este hecho narrado se construya un ambiente, el cual implica vestuario, utilería, escenografía, música y luces que apoyen aquello que se quiera
contar; implica también pasar por la emoción, por los olores, sonidos y sabores que contribuyan a hacer creíble lo que se narra.

Sin embargo, llevar a cabo el proceso de acercamiento de niñas y niños al teatro es un camino complejo ya que requiere crear las condiciones para que este acercamiento se dé de manera natural, es decir a partir del referente más inmediato: el juego.

Para acercarnos a cualquier conocimiento tenemos que construir primero algunas nociones del mismo, es decir tenemos que ir poniendo una serie de andamios que permitan que conozcamos, paso por paso, los elementos que lo componen.

Es por esta razón que los primeros acercamientos al teatro tienen que ser jugando a que somos algún personaje que no somos en realidad.

Por lo anterior, algunas obras de la literatura infantil las tomamos prestadas para jugar/escenificar que somos magos, conejos, lobos o reyes. Nos divertimos con estas experiencias, nos vestimos del personaje, reímos, vemos a los otros. Aprendemos a relacionar al teatro con momentos gratificantes y divertidos que nos implican un gran placer, pero que sobre todo nos dan la posibilidad de desarrollar la habilidad de contar a otros y otras una historia que nos parece interesante y grata.

Ahora bien, contar una historia implica darle un orden, contar los hechos uno en consecuencia de otros. Contar de manera lógica, que sea entendible por todos. Así estamos, en este primer andamio, planteando las bases para poder relatar de manera secuenciada.

Luego, nos planteamos analizar qué personajes entran primero y cuáles se integran después, y revisamos el lugar que van a ocupar en la escena y el tamaño del escenario. Es así como construimos entonces algunas nociones espaciales

Tenemos que poner el orden de lo narrado entre todos, dar opiniones, descentrarnos y oír lo que los demás dicen y respetar las opiniones diferentes. Este primer paso nos involucra con los otros, nos da la posibilidad de relacionarnos, de construir valores nuevos que permitan la convivencia no sólo en el escenario sino también en la vida cotidiana.

Una vez que hemos puesto este primer andamio que tiene que ver con elegir y ordenar el hecho que vamos a narrar, poniendo en orden a los personajes, tenemos que poner un nuevo peldaño. Este tiene que ver con poner en contexto el hecho narrado. Para esto nos valemos del vestuario, la escenografía, la utilería, la música y las luces.

El vestuario es un referente que permite dar vida a los personajes, identificar sus características físicas, su forma de caminar, de hablar y de sentir. El vestuario sitúa al personaje en una época determinada; lo hace habitante de un lugar en específico; lo caracteriza dándole rasgos culturales definidos en su contexto.

La importancia de la escenografía radica en que ésta nos ubica en un lugar y tiempo determinado. Este lugar determina también las acciones que llevamos a cabo y a la vez se va modificando de acuerdo a las acciones que se llevan a cabo durante la narración.

La utilería, por su parte, complementa a la escenografía ya que es a través de los objetos que obtenemos información que nos permite ubicarnos en la vida cotidiana de los personajes, conocer sus usos y costumbres; es decir, hacer verosímil lo narrado.

La música es otro referente que permite que el hecho narrado quede situado en un tiempo y un espacio determinado; este elemento junto con la iluminación nos permite también transmitir emociones, situar lo que se narra en atmósferas que acompañan al mensaje y expresan puntos de vista del grupo sobre el hecho.

Teatro histórico: un reflejo del juego simbólico

Estos primeros ejercicios teatrales se apoyan en técnicas desarrolladas en el juego infantil tales como la escenificación simbólica, el juego dramático, la mímica, el baile y la representación de versos, poemas y chistes.

Estas técnicas lúdicas dan la posibilidad también de observar como es que los alumnos viven los hechos, se conmueven ante ellos y por último se apropian de su esencia como sucede con la vida cotidiana.

“Si partimos de la idea de que el conocimiento de la realidad que rodea a los niñas y las niños, tiene lugar dentro de un universo no sólo de objetos, sino también de personas con las cuales establece un conjunto de sentimientos interindividuales, veremos que este sujeto en la interacción del trabajo teatral, puede decirle a los otros individuos parte de lo que él es. Pero también al interactuar con ellos, puede reconocer la existencia de las emociones y de los sentimientos de los otros sujetos, puede reconocer su individualidad y respetarla”.1

Esta experiencia, al pasar por lo afectivo, da también la posibilidad de descentrarse para ponerse en los zapatos de personajes que vivieron otro tiempo, que hablaba otra lengua o que pertenencian a un grupo étnico diferente al nuestro.

Tras estas primeras experiencias desde la literatura se comienzan a construir las bases en el aula para lo que hoy se llama “teatro histórico” y que es la representación de hechos históricos, secuenciados, ambientados y descritos desde la interpretación de los propios niños y niñas.

El acercamiento al teatro en Paidós se da en diferentes etapas

El teatro del preescolar

Un primer momento se da en el preescolar: Maternal, JI, JII y Preprimaria. En este nivel las obras de teatro que se interpretan son producto de adaptaciones de pequeños cuentos que se leen en el aula en el taller literario, o que se inventan de forma colectiva. En este primer momento, se busca que los alumnos vivan la experiencia en un escenario y cuenten con sus propias palabras una historia seleccionada en colectivo.

Cabe señalar que en este primer momento el maestro(a) funciona como un motivador que ayuda a seleccionar la historia, da ideas en cuanto a los movimientos dentro del escenario, recoge las propuestas infantiles, ayuda a construir la escenografía, entra en contacto con mamás y papás para realizar el vestuario, o lo diseña junto con los preescolares. Es decir simplifica al máximo el trabajo de niñas y niños con el fin de que estos se concreten a vivir la experiencia creativa y artística.

Primero y segundo grados de primaria

La siguiente etapa la encontramos en primero y segundo grados de primaria (teatro social), en este momento los niños y las niñas además de representar textos literarios representan también hechos que corresponde a la vida cotidiana de su comunidad, la familia, los oficios a los que se dedican los adultos etc.

En este momento. lo que se busca además de la expresión artística es que los alumnos empiecen a crear guiones verosímiles, que sean capaces de escoger el vestuario construir la escenografía y escoger la utilería así como la música, es decir que consigan hacer una interpretación lo más apegada a la realidad y a los hechos que se representan.

La construcción del guión se da de manera colectiva a través de la “lluvia de ideas” que el maestro(a) recoge en una sesión dentro del aula. En ella todo el mundo aporta sugerencias: qué contar, cómo contarlo, qué elementos sé tienen que tomar en cuenta para la escenografía, el vestuario y la utilería.

En esta etapa, los adultos tienen que estar todavía muy pendientes de los detalles, tales como orden de la historia, los diálogos, los movimientos en el escenario, el vestuario de los personajes. Sobre todo son los maestros los encargados de “armar” el guión a partir de las ideas dadas por todos y todas.

La transición: el tercer grado.

Un tercer momento lo encontramos en tercer año. Aquí se podría marcar una transición entre el teatro literario y social que experimentó el alumno en preprimaria, primero y segundo grado, al teatro histórico que vivirá en los años subsiguientes.

La experiencia teatral de tercer año relaciona directamente a niñas y niños con la narración de contenidos del programa de Historia. Contenidos que se investigan en clase y que culminan con la representación, al final del año, de algunos hechos históricos seleccionados de acuerdo a las dudas e intereses que fueron manifestados dentro del aula.

A partir de este grado son los propios alumnos los que participan de una manera más directa en el armado de la obra. Para ello, junto con su maestro o maestra, ordenan de manera coherente el hecho narrado, piensan y escriben el guión, acuerdan los papeles que van a representar, seleccionan el vestuario, plantean posibles diseños de la escenografía y piensan en la utilería. Un gran ejercicio de imaginación y libre creatividad se desarrolla en este proceso. Es posible que la obra representada sea la propia interpretación de sus autores y es aquí donde las licencias históricas son necesarias, para permitir a los escolares apropiarse de la ideas y de las formas teatrales.

El maestro(a) de tercer grado ayuda al grupo problematizándolo para que la organización del guión lleve un orden cronológico y proporciona fuentes documentales para detallar al máximo cuestiones espacio-temporales tales como el vestuario, la escenografía, la utilería y la música.


Igualmente serán las personas adultas las que cuiden la redacción, sintaxis y la ortografía del guión.

Cabe señalar que el contar un hecho histórico y llegar a que los niños(as) sean capaces de recrearlo en sus propias palabras implica gran trabajo desde el aula. Es ahí donde, a partir de ejercicios de expresión, se va encontrando a lo largo del año el hilo conductor para aterrizar la obra final.

Existen herramientas muy importantes para la construcción de las obras de teatro, como son: la consulta de fuentes bibliográficas, hemerográficas y videográficas; la realización de entrevistas, o la plática de algún especialista en algún o algunos temas de historia; la visita a sitios históricos, así como la permanente discusión en clase.

A partir de las herramientas anteriores es posible que el grupo, en un trabajo
colectivo, pueda construir la obra de teatro que refleja las inquietudes, puntos de vista, construcciones cognitivas, así como los sentimientos que niñas y niños han experimentado ante diversas informaciones históricas.

Hacia una mayor autonomía: de cuarto a sexto grado.

La última etapa dentro del teatro histórico podemos situarla desde cuarto hasta sexto año de primaria. En estos grados, niños y niñas ya han experimentado los alcances y las implicaciones que tiene la utilización del lenguaje escénico. Gracias a ello, la construcción del guión se da casi de manera natural a lo largo del año a partir de conferencias infantiles, historietas, investigación en clase y sobre todo de la tira histórica, que se va construyendo de manera colectiva.

Esta construcción colectiva de la tira histórica permite que los alumnos, teniendo como soporte algún medio plástico, puedan ubicar de manera concreta y en orden, los hechos históricos. El trabajo con la tira histórica la convierte en una herramienta fundamental de la Historia que permite ordenar los hechos y enriquecer el discurso histórico.

Así pues podemos decir que el teatro, puede ser utilizado también como herramienta pedagógica y como actividad artística. Su uso como estrategia integral, da la posibilidad de construir junto con los niños y las niñas la posibilidad de apropiarse de los hechos históricos, de las circunstancias en que éstos suceden, de sus características
principales, de las causas que los generaron, de los actores que en ellos participaron.

Gracias a la gran cantidad de acciones reales que se llevan a cabo desde el juego en el aula, de la escritura de guiones hasta la actuación en el escenario, será posible que niñas y niños interioricen los procesos sociales y amplíen su capacidad de representación y de explicación de la realidad social tanto del pasado como del presente y del futuro. El marco de esta construcción se da en la imaginación infantil que va desde las ideas individuales a la construcción colectiva, en la creación de recursos para mostrar al espectador el hecho o fenómeno histórico, y el tejido armónico del movimiento, el lenguaje, la música, las formas, la escenografía y los colores que convierten a cada obra histórica una demostración artística espontánea de gran belleza.

El valor social del arte: Los eventos colectivos para compartir

En Paidós consideramos fundamental, abrir espacios públicos colectivos para compartir las creaciones personales de niñas y niños. Estos espacios tienen un tono festivo, donde el principal ingrediente es el gozo por la expresión, la libertad en el diseño y uso de los lenguajes y la creatividad que se muestra en la participación de individuos y grupos.

Las principales fiestas que celebramos para compartir nuestras creaciones son: la fiesta de Muertos, la de Navidad, la de Integración Nacional y el Festival de Teatro.

Fiesta de día de muertos

La fiesta de Día de Muertos tiene la particularidad de recordar con gozo a los muertos, rescatando el sentido que tiene en la cultura mexicana, producto de las ideas de los pueblos mesoamericanos y las subsecuentes transformaciones que sufrieron con la llegada de los españoles.

La preparación del altar para nuestros muertos, la aportación de fotografías y objetos personales que muchas niñas y niños traen de sus difuntos, ya fueran abuelos, tíos, padres o hermanitos, así como sus mascotas preferidas, hace de este espacio un punto de encuentro de las familias. Recordar con cariño y honrar su memoria y compartirla con otros miembros de la comunidad constituye un elemento importante de vinculación y de sentido de pertenencia. Representar cuentos que rescaten los valores humanos como el de “Francisca y la muerte”. Mostrar a través del teatro y la danza las tradiciones prehispánicas hasta la Ofrenda Cristiana y leyendas coloniales constituyen estrategias para conocer, comprender y apropiarse de tradiciones y saberes que hacen sentirse miembros de una cultura y poseedores de una identidad nacional.
Como una pequeña muestra de este trabajo, anexamos una calaverita literaria y su correspondiente ilustración. Esperemos que adivinen de quién se trata.

Un sábado mientras descansaba
quiso mirar a Katia cuando jugaba
tanta alegría le dio que un hueso se fracturó.
Muy consternada quedó y dijo
-la huesuda ya me llevó-.
Pero todo fue en susto
y aun así en Paidós,
clases de Historia dio.

Justino.

Fiesta de navidad

Ciertamente que esta época se reviste
de significados familiares de alto valor
para nuestras niñas y niños. En Paidós se
enriquece a través de la recuperación de
las costumbres coloniales de elaboración
de piñatas.

Nuestras
piñatas
“paidosianas”
son
de muy diversos modelos: animales
fantásticos, seres galácticos, juguetes y
estrellas. Todas tienen en común, haber
sido elaboradas por las manos infantiles
que gozan de este proyecto colectivo:
proponiendo, diseñando, dibujando y
creando.

Como regalo especial de esta época
está el Cuento-Ballet del Cascanueces
de Hoffman y Tchaikovsky que grandes
y pequeños se regalan mutuamente y
comparten en una tarea colectiva para
contar la historia, bailar, gozar de la
música, de las luces, de la fantasía y
la magia de sentirse juntos y compartir
una fiesta donde niñas y niños son los
principales actores.

Fiesta de integración nacional

Para conocer a México, hay que comerlo, beberlo, pintarlo, bailarlo y cantarlo. Este proyecto colectivo enriquece la identidad de nuestras niñas y niños, así como de sus familias y del colectivo docente.

En Paidós pretendemos que niños y niñas, maestras y maestros, mamás y papás trabajen de manera colectiva para investigar, reconocer y disfrutar los diversos productos culturales que se generan a lo largo del territorio nacional.

Pretendemos que los nombres, siluetas y características geográficas de los Estados, los alimentos o las celebraciones regionales no sean meros nombres o recuerdos lejanos carentes de sentido, sino construcciones reales que les permitan reconocer, disfrutar, entender y amar nuestros bailes, comida, lugares, artesanías y música. Es por ello que cerca de febrero se les puede ver haciendo vestuario, papel picado, bordando, cosiendo, modelando o pintando. Bellas artesanías generadas a través de procesos libres y creativos, van surgiendo de los grupos.

En el mes de Febrero se monta una exposición con los trabajos de todos los grupos y se presenta una muestra de música y bailes de los diferentes estados. Al terminar la presentación se reparte una muestra de dulces típicos.

A manera de conclusión
Reconocer que el arte implica un conjunto de lenguajes, formas de expresión de los sentimientos, emociones, pensamientos y deseos, permite darle un lugar central dentro de un proyecto educativo.

Reconocer que cada persona puede expresarse de manera diversa y mostrar a través de su lenguaje favorito su individualidad, hace del arte un espacio de goce, de experimentación y de expresión donde cada quien muestra sus fortalezas, sus preferencias y sus habilidades.

Aprender a leer el mensaje artístico del otro es también tarea de la escuela, donde la cooperación, el respeto y el reconocimiento de los valores del otro y la otra, son reconocidos, porque nos muestran a través de sus creaciones plásticas, de su canto, de su danza, de su música, de su actuación, de su prosa o de su poesía la profunda belleza del ser humano y lo fundamental que resulta cultivarla en estos tiempos de incertidumbre y de complejidad.

1
Roman Tamez Angel Luis, Proyecto de teatro histórico, guía Paidós1971-1991 p.197