¡Cuchillos qué afilar!
Gonzalo Guajardo González Mayo de 2021 Querétaro, Qro. Con la sociedad que da vida Este trabajo ya lleva siglos. A mí me lo enseñaron mis tíos, que lo aprendieron de mi abuelo; él nos enseñó cómo agarrar el cuchillo y cuántas revoluciones hay que darle a la piedra para que no se bote y nos lastime. En mi familia todos han sido afiladores, desde hace un titipuchal de años. Creo que desde que Hidalgo era cura en Dolores. Claro que yo no soy tan viejo; apenas lo inicié hace ocho años. El oficio es herencia o, mejor, miembro de la casa. Es buena chamba; a veces nos va bien y otras mal. En los rastros no nos dan nada: tienen sus propios afiladores, para mantener al tiro sus herramientas. Los carniceros son buenos clientes: nos sacan de 15 a 40 cuchillos de todos tamaños cada que les caemos. En cambio, en las casas, conseguimos 4 o 5, cuando mejor nos va. Nos llega material más fino o grande, como machetes, espadas o sables, pero muy de vez en cuando (nunca me han en...